La temporada de nieve se acerca y el dilema es el de siempre y en todo momento: quieres renovar tu aparato, pero tu cartera te mira con preocupación. Estrenar una tabla con ese olor a fábrica y el diseño mucho más reciente es tentador, pero el mercado de segunda mano ofrece joyas a costos de risa.Entonces, ¿vale la pena invertir en algo nuevo